Para ello, Estadísticas procesa, sistematiza y reelabora los datos generados por:
A. El propio SINCA-LIC, sea en la Cuenta Satélite de Cultura, sea en las Investigaciones realizadas ocasionalmente sobre un ámbito cultural específico.
B1. Las fuentes primarias públicas, públicas no estatales o privadas que construyen regularmente, año tras año, estadísticas atinentes al sector que pertenecen (INCAA, SICA, CAL, CAPIF, IVC, AAER, etc.)
B2. Las investigaciones elaboradas con un fin específico y toda aquella información que pueda obtenerse a través de los artículos periodísticos que conforman la Hemeroteca sobre economía cultural.
Dado que las fuentes empleadas suelen utilizar diferentes criterios en sus mediciones (variables y unidades relevadas, fuentes consultadas cuando son fuentes secundarias, etc.), toda la información aquí presentada contiene las aclaraciones pertinentes que se presentan en este sentido.
En América Latina, a partir del esfuerzo del Convenio Andrés Bello (CAB) [www.cab.int.co] se realizaron estudios –editados y publicados todos ellos hasta la actualidad- destinados a la relación entre “Economía y Cultura”, proponiendo para ello indicadores comparativos estandarizados que relacionen estas dos esferas de la sociedad.
Específicamente en Colombia y Chile ya se han puesto en marcha las cuentas satélites del sector cultural lo cual constituye, para el resto de la región, una experiencia sumamente positiva.
En la misma línea, los países que integran el MERCOSUR CULTURAL, han tomado la decisión de avanzar conjuntamente en la construcción de cuentas satélites de cultura. En los mayo de 2006, el MERCOSUR CULTURAL organizó en Caracas, República Bolivariana de Venezuela, el I Seminario sobre Sistemas de Información Cultural. Con posterioridad, en septiembre de 2007 se desarrolló en Buenos Aires el II Seminario sobre Sistemas de Información Cultural.
En ambos encuentros, las representaciones de los países asistentes acordaron trabajar en la construcción de una serie de datos estadísticos con una metodología común, que permita visualizar las relaciones entre economía y cultura.
Estos ejercicios son concebidos como un primer paso hacia la construcción de cuentas satélites de cultura en cada uno de los países de la región.”
